
Cómo dormir bien fuera de casa es algo no suele estar en nuestra mente… hasta que viajamos. La incomodidad de dormir en camas desconocidas o en alojamientos temporales suele afectar a nuestro descanso y al disfrute durante el viaje. Y es que, esta preocupación es común para muchos viajeros que buscan asegurarse de tener un buen descanso durante sus aventuras.
¿Qué suele ocurrir con la calidad del sueño cuando viajamos? En lugar de recargar energías y disfrutar al máximo de las vacaciones, nos encontramos con que las camas de hotel pueden ser demasiado duras o blandas, las almohadas pueden ser incómodas y el entorno desconocido puede interferir con tu sueño. Además, el cambio de horario y el estrés del viaje también alteran la capacidad para conciliar el sueño, lo que agrega más preocupación a la ecuación.
Afortunadamente, existen estrategias y consejos que puedes seguir para asegurarte de dormir bien fuera de casa durante tus vacaciones. Y en Maxcolchon hablamos de todo ello en este artículo.
Por qué es difícil dormir en camas ajenas
El problema es que durante las vacaciones dormimos fuera de nuestro entorno. La falta de familiaridad con la cama, el colchón y las almohadas puede generar incomodidad y dificultad para conciliar el sueño. Además, el cambio de horario, los ruidos no familiares y la iluminación diferente también pueden contribuir a esta dificultad para dormir en camas ajenas.
La sensación que nos transmite nuestra cama puede llegar a ser imprescindible para obtener un descanso reparador. Así, a mucha gente le supone un problema dormir en un colchón diferente al que generalmente utiliza cada noche.
Factores que pueden alterar nuestro sueño en vacaciones
A pesar de la emoción y la anticipación que sentimos antes de afrontar unas merecidas vacaciones, en algunas ocasiones el descanso puede verse comprometido por una serie de factores que afectan nuestra capacidad para conciliar el sueño.
- El efecto de la primera noche: Al pasar la noche en un lugar desconocido, es común experimentar lo que se conoce como el efecto de la primera noche. Este fenómeno se caracteriza por la dificultad para conciliar el sueño y permanecer dormido, ya que nuestro cerebro permanece alerta ante posibles peligros durante la noche. Muchas personas se identifican con este fenómeno al intentar dormir fuera de casa durante las vacaciones.
- Fatiga del viaje: La preparación y el traslado hacia nuestro destino pueden generar estrés físico y mental, resultando en fatiga del viaje al llegar al lugar de vacaciones. Este estado de agotamiento puede causar dificultades para conciliar el sueño y afectar nuestro descanso nocturno. Investigaciones han demostrado que el estrés relacionado con los viajes puede provocar un aumento en la presión arterial y problemas para dormir la primera noche en un nuevo lugar.
- Desfase horario: El desfase horario ocurre cuando nuestro reloj biológico interno no está sincronizado con la zona horaria de nuestro nuevo entorno. Este trastorno puede manifestarse con dificultades para dormir, malestar gastrointestinal, fatiga diurna y falta de concentración. Si nuestro destino de vacaciones implica cruzar varias zonas horarias, es probable que experimentemos desfase horario al llegar, lo que puede afectar nuestra calidad de sueño durante el viaje.
Consejos para dormir bien fuera de casa en vacaciones
Las vacaciones provocan un cambio total en nuestra rutina diaria y eso puede influir a la hora de conciliar el sueño. Si es el caso, puedes echar un vistazo a las ideas que te ofrecemos para que dormir bien fuera de casa no sea un contratiempo para disfrutar de tu tiempo libre.
Mantener el mismo ritual
Normalmente, a la hora de acostarnos, seguimos un ritual. Cada uno de nosotros tenemos nuestras manías y costumbres. Por eso, cuando estamos de vacaciones, es aconsejable mantenerlas en la medida de lo posible.
Por ejemplo, tanto si nos gusta leer un rato antes de dormir o nos relaja tomar una infusión, interesa continuar haciéndolo. Para sentirnos como en casa, también es aconsejable llevarnos nuestro pijama favorito o incluso la almohada que normalmente utilizamos para dormir. Aunque parezca algo sin importancia, también nos puede influir positivamente.
Llevar una almohada de viaje
Cambiar de almohada suele ser uno de los problemas más habituales cuando dormimos en una cama diferente. El tipo de almohada es una elección muy personal, pues al igual que ocurre con los colchones, nos puede gustar que sea firme o, por el contrario, más mullida. Si tienes la ocasión, es buena idea llevársela consigo y evitar de esa manera los problemas que conlleva dormir con una distinta que no resulte de tu agrado.
Acostarse relajado
Ya se sabe que, durante las vacaciones, nuestra actividad diaria varía considerablemente. Las excursiones, pasar el día fuera de casa y las reuniones sociales alteran nuestros hábitos modificando de esa manera el ritmo al que estamos acostumbrados.
Hacer ejercicio físico
Según algunos estudios científicos, es buena idea practicar algún tipo de ejercicio físico que nos pueda aportar la relajación necesaria para que al acostarnos nos encontremos sosegados y tranquilos. Una de las ideas más cómodas y sencillas es optar por los paseos al aire libre. Ya sea por el campo o por la playa, es una forma de ejercitar nuestro cuerpo y aumentar de esa manera la producción de la serotonina que es la hormona que regula los ciclos del sueño.
Dormir durante el viaje
También se aconseja evitar echar una cabezadita durante el trayecto del viaje. Es mejor que cuando lleguemos a nuestro destino estemos suficientemente cansados para caer rendidos. De esa manera, nuestra primera toma de contacto con la cama que nos espera puede llegar a ser muy satisfactoria.
Alimentarse de manera saludable
Durante las vacaciones solemos cometer algún exceso con nuestra alimentación. Por un lado, descuidamos nuestros horarios y, por otro, nos saltamos la dieta saludable que intentamos mantener el resto del año.
El reflujo gástrico puede ser uno de los problemas que puede aparecer si descuidamos una alimentación equilibrada. Por ese motivo, es conveniente intentar compensar los abusos que solemos cometer durante las vacaciones. Así, en el caso de que hagamos una comida copiosa, nos interesa tomar algo ligero para cenar. De la misma manera, si picamos algo al mediodía, mejor incluir alimentos saludables por la noche.
Prepárate adecuadamente para tus vacaciones
Antes de iniciar el propio viaje, es importante que nos tomemos el tiempo necesario para prepararlo todo. Y es que si planificamos bien los preparativos, podremos reducir de forma significativa el impacto de la fatiga que nos producirá el propio viaje.
Por ejemplo, podemos ayudarnos de consejos como el de hacer una lista de tareas unas cuantas semanas antes del viaje y, por ende, establecer un plan diario para completarlas. Todo ello nos ayudará a sentirnos más tranquilos y relajados cuando llegue el día del viaje.
En definitiva, la preparación adecuada no solo elimina factores estresantes, sino que también puede mejorar la calidad de su sueño antes de iniciar su excursión.
Haz que tu habitación sea ideal para dormir
Una vez llegues al destino vacacional, configura la habitación de manera que te recuerde a la de tu propia casa. Y, por supuesto, te recomendamos que, si es necesario, viajes con tu propia almohada. También es aconsejable incorporar otros elementos como mantas o accesorios como los dispositivos que emiten ruido blanco. Nada sobra cuando se trata de adaptarse a un nuevo lugar para disfrutar de varias noches de descanso.

Disfruta de la luz del sol de la mañana
Incluir un poco de luz solar temprano en tu rutina matutina puede hacer maravillas para tu energía durante el día. Salir a caminar o simplemente sentarse al aire libre en las primeras horas del día puede ayudar a que te sientas más alerta y despierto, además de facilitar la adaptación a un nuevo horario durante tus vacaciones.
Limita el consumo de alcohol y cafeína
Durante las vacaciones, es bastante habitual y tentador consumir mayor cantidad de productos que incorporen alcohol y cafeína. Sin embargo, hablamos de dos sustancias que no son nada amigables con la conciliación del sueño.
Durante las vacaciones intenta no abusar de estas sustancias. Y si es posible, reduce el consumo de cafeína y alcohol hasta niveles mínimos, especialmente en las horas previas a acostarte.
Ten cuidado con la exposición a la luz azul durante la noche
El uso de ciertos dispositivos electrónicos con pantallas muy brillantes (por ejemplo, los teléfonos inteligentes o las tablets), puede ser perjudicial antes de acostarse. ¿Por qué? Este tipo de gadgets emiten una luz de color azul que puede interferir con la liberación de melatonina. Es decir, la hormona que regula el sueño. En su lugar, lo ideal es apostar por actividades relajantes que no involucren pantallas brillantes para promover un mejor descanso durante las vacaciones.
Duerme en una habitación con oscuridad total
Dormir en completa oscuridad puede mejorar la calidad del sueño durante las vacaciones. Por ello, con el fin de eliminar distracciones visuales, y teniendo en cuenta que la mayoría de destinos vacacionales no proporcionan condiciones de oscuridad óptimas, lo ideal es llevar un antifaz en el equipaje para garantizar un ambiente propicio que permita dormir sin interrupciones.
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Equipo Maxcolchon
En Maxcolchon llevamos más de dos décadas dedicándonos a mejorar la calidad del descanso de miles de personas. Nuestro equipo está formado por especialistas en sueño, ergonomía y producto, que trabajan día a día para ofrecer información veraz, práctica y basada en la experiencia real de quienes conocen el descanso por dentro y por fuera.

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