
El café es una bebida conocida por ser enemiga del descanso. Sin embargo, seguro que conoces a alguien que es capaz de tomar café incluso por la noche y duerme como un lirón. Por lo general, ¿cómo influye el café en nuestro descanso?
Como bien sabrás, el café es la bebida con cafeína más potente y generalmente más consumida, aunque también existen refrescos conocidos por su alto contenido en cafeína. Se trata de las bebidas energéticas, que contienen de 70 a 100 mg de cafeína cada 230 ml de bebida. Una sola taza de café de 230 ml, por su parte, contiene entre 95 y 200 mg de cafeína, tal como indica la Sleep Foundation.
¿Cómo afecta la cafeína al cerebro?
Cuando consumimos bebidas y alimentos con cafeína, nuestro intestino delgado y nuestro estómago absorben rápidamente la cafeína. Los efectos máximos de este compuesto generalmente ocurren entre 30 y 60 minutos después de su consumo, aunque este momento puede variar ampliamente entre las personas. Después de ser absorbida, la cafeína se distribuye eficientemente por todo el cuerpo y atraviesa la barrera hematoencefálica.
Dentro del cerebro, la cafeína bloquea los receptores de adenosina. La adenosina es una sustancia que se produce en el cerebro mientras estamos despiertos y que promueve el sueño. Normalmente, esta sustancia se acumula en el cerebro, y cuanto más se acumula, más somnolencia sentimos. Cuando la cafeína bloquea este proceso, podemos permanecer más alerta y vigilantes.
Además, la investigación al respecto también ha demostrado que la cafeína interfiere con los ritmos circadianos de la melatonina, retrasando el inicio del sueño si se consume cerca de la hora de acostarse. Los ritmos circadianos son una especie de patrón fisiológico, como nuestro ciclo de sueño-vigilia, que opera en un reloj de 24 horas. Están controlados por el ciclo externo del día y la noche, y por los procesos celulares internos. La acumulación de adenosina contribuye a este proceso, mientras que la interferencia de la cafeína con este proceso puede explicar su impacto en el ritmo circadiano.
¿Cómo influye el café en nuestro descanso?
La cafeína del café puede afectar al inicio de nuestro sueño y reducir el tiempo que descansamos, así como la eficiencia y los niveles de satisfacción. Los adultos mayores también pueden ser más susceptibles a los problemas de sueño inducidos por la cafeína.
Al parecer, la cafeína reduce notablemente el tiempo de sueño de ondas lentas, que es la etapa del sueño profundo y reparador que nos permite sentirnos descansados y frescos por las mañanas. Sin embargo, el sueño interrumpido por cafeína puede llevar a que el día siguiente no durmamos bien. Esto puede llevar consigo fatiga, problemas de memoria y aprendizaje, problemas para regular nuestras emociones y dificultades en la resolución de problemas.
Por tanto, si eres de esas personas a las que les cuesta un poco más dormir, olvídate de lo de tomar café hasta seis horas antes de acostarte. ¡Puede ser un gran error!

¿Un café me mantendrá despierto?
Hay quien piensa que un café puede arreglarlo todo. Y lo cierto es que la cafeína puede provocar una explosión de energía, ya que estimula el sistema nervioso central. La mayoría de las personas beben café por la mañana para despertarse, pero la cafeína consumida por la noche puede causar más mal que bien.
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Equipo Maxcolchon
En Maxcolchon llevamos más de dos décadas dedicándonos a mejorar la calidad del descanso de miles de personas. Nuestro equipo está formado por especialistas en sueño, ergonomía y producto, que trabajan día a día para ofrecer información veraz, práctica y basada en la experiencia real de quienes conocen el descanso por dentro y por fuera.

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