Dormir a tu Bebé en Verano o Con Calor: 9 Consejos
Nov 26, 2024

Si te preocupa cómo ayudar a dormir a tu bebé en verano, el artículo te ofrece varios consejos prácticos para garantizar su descanso. En primer lugar, mantén la temperatura de su habitación entre 20 y 22 grados, ventilándola adecuadamente y evitando corrientes de aire directas. Viste a tu bebé con pijamas ligeros de algodón y utiliza sábanas finas para evitar el sobrecalentamiento. Un baño tibio antes de dormir puede ayudar a regular la temperatura corporal y facilitar su relajación. Además, no olvides mantener a tu bebé bien hidratado y opta por alimentos ligeros. Finalmente, aunque los días sean más largos, intenta mantener sus horarios de sueño lo más consistentes posible para que pueda descansar mejor durante las calurosas noches de verano.
Si tuviéramos que ceñir cuál es el principal motivo de felicidad entre los seres humanos, ese sería el hecho de tener un hijo. Pero a la alegría infinita que hay inherente en la paternidad y maternidad, aparecen las preocupaciones. Desde los llantos provocados por los cólicos a la dificultad de dormir a un bebé en los meses de verano. Si ya es complicado conseguir que concilien el sueño por la noche, en los meses de verano el escenario se complica.

7. Hidratación del bebé en verano
La hidratación es clave para mantener la salud de tu bebé durante los meses más cálidos.
Al igual que los adultos, los bebés son propensos a perder más líquidos en verano debido al calor, por lo que es esencial asegurarse de que estén bien hidratados en todo momento. La leche materna o la fórmula será su principal fuente de hidratación, por lo que es recomendable ofrecerle el pecho o el biberón con mayor frecuencia que en otras épocas del año.
Si tu bebé tiene más de seis meses y ya ha comenzado con la alimentación complementaria, puedes introducir pequeñas cantidades de agua, siempre consultando con tu pediatra antes de hacerlo. Recuerda que el agua no debe reemplazar las tomas de leche, ya que esta sigue siendo su fuente principal de nutrientes. También es importante observar las señales de sed en tu bebé, como el aumento en la demanda de tomas, sequedad en los labios o llanto sin motivo aparente.
Además, es fundamental mantener su piel bien hidratada. En verano, el sudor y el calor pueden provocar sequedad en la piel del bebé, por lo que es aconsejable utilizar cremas hidratantes ligeras para proteger su piel. Esto evitará posibles irritaciones y asegurará que se mantenga cómodo y fresco durante todo el día.
8. Alimentación del bebé en verano
En los meses de verano, la alimentación de tu bebé influye directamente en su capacidad para dormir bien por la noche. El calor puede hacer que los bebés se sientan incómodos y menos hambrientos, lo que a veces provoca que coman menos durante el día. Sin embargo, asegurarse de que estén bien alimentados e hidratados es clave para ayudarles a conciliar el sueño.
Las tomas regulares de leche materna o fórmula mantienen a tu bebé nutrido y lo hidratan, algo fundamental cuando las temperaturas son altas y el sudor puede llevar a una pérdida de líquidos.
Además, si tu bebé ya está introducido en la alimentación complementaria, ofrecerle alimentos ligeros y fáciles de digerir antes de dormir, como purés de frutas o verduras frescas, puede ayudar a que su sistema digestivo no se sobrecargue, evitando molestias estomacales que interrumpan su descanso.
Es importante evitar las comidas copiosas o pesadas antes de acostarlo, ya que una digestión pesada puede dificultar el sueño. Mantener una alimentación adecuada y espaciada a lo largo del día contribuirá a que tu bebé esté más tranquilo y cómodo a la hora de dormir, lo que se traduce en noches más largas y un mejor descanso incluso en las noches más calurosas.
9. Horarios del bebé en verano
Igual que sucede con el trasiego constante de los viajes y cambios de vivienda, lo mismo pasa con los horarios. Partiendo de la base que en verano los días son más largos, disfrutamos de más horas de luz y hasta cambiamos de hora, resulta más complejo poder cumplir ciertos hábitos. Sin embargo, esto no es óbice para que nuestro reloj biológico siga su funcionamiento. E igual ocurre con los bebés.
A partir de los 3 meses, los recién nacidos comienzan a formar su propia higiene del sueño, por lo que en verano también pueden sufrir estas irregularidades. Para mitigar todo este contexto, no te quedes hasta muy tarde por la calle, protégelo del sol y sus rayos, baja las persianas, no cenéis tarde y acuéstalo aproximadamente a las mismas horas que el resto del año.
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Equipo Maxcolchon
En Maxcolchon llevamos más de dos décadas dedicándonos a mejorar la calidad del descanso de miles de personas. Nuestro equipo está formado por especialistas en sueño, ergonomía y producto, que trabajan día a día para ofrecer información veraz, práctica y basada en la experiencia real de quienes conocen el descanso por dentro y por fuera.

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