
Como padres debemos poner especial atención en los hábitos de sueño de los niños, porque dormir y conseguir un descanso reparador es fundamental a cualquier edad. Que estos sean saludables es nuestra responsabilidad.
Los múltiples quehaceres de la vida diaria, en ocasiones, nos llevan a descuidar ciertos aspectos de la crianza de nuestros hijos, que pueden tener repercusiones negativas importantes sin que podamos siquiera notarlo. Uno de ellos es el buen descanso de nuestros hijos. Si no duermen bien como producto de la aplicación de buenos hábitos de sueño se levantarán irritables, sin energía y les costará concentrarse durante la jornada escolar.
Recomendaciones para cuidar los hábitos de sueño de nuestros niños
El buen descanso debe ser una prioridad
Los niños aprenden mejor con nuestro ejemplo como padres. Si queremos que ellos le den primordial importancia a la hora de descanso, entonces nosotros, como padres, también debemos hacerlo. Debemos evitar quedarnos despiertos junto a ellos revisando tareas hasta tarde o trasnochar mientras trabajamos. Debemos enseñarles, con la práctica, que la hora del descanso es sagrada y necesaria para un buen desempeño durante el día, así como para cuidar de la salud.
Hay que hacer una rutina
Es necesario llevar a cabo las actividades del día de forma programada. Se trata de tener una hora específica para cada acción del día: despertar, comer, hacer las siestas, asistir al colegio, hacer las tareas, jugar, bañarse, etc. En este sentido, la rutina nocturna antes de dormir es elemental. Esta puede estar estructurada de la siguiente forma:
- Baño tibio
- Cena
- Cepillado dental
- Cuento o canción
- Dormir
La rutina debe ser fácil para que se cumpla en cualquier lugar, sea en casa o en casa de los abuelos, estén de vacaciones o no.

Crear un ambiente propicio para el descanso
La habitación de los niños debe ser confortable. Para ello, la luz debe ser tenue o estar apagada (según la preferencia del niño) y la temperatura debe ser placentera. También es elemental que el niño cuente con todos los implementos que garanticen un buen descanso como un colchón de buena calidad, una almohada apropiada y mantas abrigadas, pero livianas.
Dejar que el niño duerma con un muñeco o almohada pequeña, es recomendable para reducir la ansiedad de separación. La cama debe estar ubicada en un lugar seguro y tener barandillas, de ser necesario.
Ser activos en el día
Es fundamental que los niños tengan un día con diversas actividades que incluyan pasar tiempo al aire libre y la actividad física que les ayude a canalizar sus energías. Sin embargo, hay que tener cuidado de no recargarlo con demasiadas actividades, ya que se puede ocasionar el efecto contrario y perjudicar el descanso nocturno.
Durante el día, los niños también deben disfrutar de momentos de relax y es mejor aún si es compartido con los padres para pasar un tiempo en familia y estrechar vínculos.
Limitar el uso de pantallas
Hoy en día, no es solo el televisor, también son los dispositivos móviles como tablets, teléfonos, juegos portátiles, entre otros (los que pueden acaparar por horas la atención de nuestros niños). Estudios demuestran que la exposición prolongada a esta clase de objetos puede perturbar las horas de descanso. Lo mejor es que no manipulen estos dispositivos al menos 1 hora antes de ir a dormir.
Consejos adicionales para mejorar el sueño infantil
Déjale que duerma con un peluche
Dependiendo de la edad del niño, es posible que aún tenga apego por un peluche o su manta favorita. Que duerma abrazado a ello no va a ser ningún impedimento para su descanso.
Luz encendida, ¿sí o no?
Dependiendo de la edad, puede necesitar una pequeña luz para vencer sus temores nocturnos. Bastará con no cerrar la puerta del todo o dejar una pequeña lámpara encendida con luz tenue para facilitar el sueño.
Evita dormir con ellos
Un debate habitual en la crianza es si dormir o no con los hijos. En la medida de lo posible, es recomendable que se acostumbren cuanto antes a dormir solos para favorecer su autonomía.
No acudas ante cada llamada
Salvo en casos puntuales (pesadillas, enfermedad, etc.), no es recomendable acudir cada vez que el niño llama. Esto puede activarle más y dificultar que concilie el sueño. Una buena opción es dejar un vaso de agua en la mesita para evitar excusas.
La cama es solo para dormir
Es importante que los niños asocien la cama únicamente con el descanso. Evita que jueguen o vean la televisión en ella. Leer antes de dormir sí puede ser una buena rutina.
El baño, mejor antes de dormir
Bañar a los niños antes de cenar o de acostarse puede ayudar a crear una rutina de relajación. Este momento les prepara para el descanso y les ayuda a asociar el final del día con irse a dormir.
Al seguir estas recomendaciones podemos mejorar, en gran medida, los hábitos de sueño en los niños y procurarles un descanso reparador que los prepare para afrontar los retos de un nuevo día.
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Equipo Maxcolchon
En Maxcolchon llevamos más de dos décadas dedicándonos a mejorar la calidad del descanso de miles de personas. Nuestro equipo está formado por especialistas en sueño, ergonomía y producto, que trabajan día a día para ofrecer información veraz, práctica y basada en la experiencia real de quienes conocen el descanso por dentro y por fuera.

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