
A pesar de que a veces realizar el amor en sitios poco habituales puede resultar excitante y tentador, disfrutar de relaciones sexuales en la intimidad de un dormitorio y sobre una buena cama no tiene comparación.
La cama ofrece una comodidad que facilita las relaciones de pareja, permitiendo acceder a más juegos sexuales y a diversas posturas a la hora de hacer el amor, disminuyendo las incomodidades o dolores por fricción que algunas de ellas producen.
Al mantener relaciones en una cama, las diferencias físicas de tamaño y peso entre los miembros de una pareja, disminuyen. Además, el tipo de colchón puede ayudar a las relaciones íntimas con características como su altura o resistencia.
Las 5 posturas ideales para hacer el amor en la cama
Al utilizar una cama para hacer el amor se dispone del espacio y la comodidad necesaria para dejar volar la imaginación y probar muchas posturas y posiciones sexuales. A continuación, recomendamos cinco posturas para hacer en la cama.
El clásico misionero
Es la postura por excelencia, donde la mujer se tumba boca arriba sobre la cama con las piernas abiertas, y el hombre se sitúa encima de ella, boca abajo. Esta postura, aparte de que permite un contacto total entre los cuerpos, hace que los rostros estén juntos, propiciando una intimidad y complicidad alta.
Realizar el misionero en una cama que cuente con un colchón confortable, permite que la mujer reparta todo su peso y el que recibe del hombre, por la superficie de contacto con el colchón. Por su parte, el hombre puede apoyar sus brazos sobre el colchón sin sufrir molestias por la fricción.
La cucharita
La postura conocida como la cucharita permite que el contacto de la pareja continúe después de terminar el acto, permitiendo que se queden dormidos juntos en la misma posición. Se trata de una práctica sexual ideal para practicar en la cama, que fomenta la unión en la pareja y que concluye con ambos abrazados y probablemente dormidos.
En esta postura la mujer se posiciona de lado y el hombre la abraza por detrás. Las respiraciones se sincronizan y el abrazo produce un ambiente de confianza y seguridad que potencia la relación sexual.

La vaquera
En esta postura la mujer se sitúa encima del hombre y tiene todo el control sobre el acto sexual. Si se realiza en una cama con un colchón y almohadas adecuadas, se pueden reducir las posibles incomodidades asociadas a esta postura. Las rodillas de la mujer harán fuerza contra el colchón, y la espalda y el cuello del hombre recibirán mucha presión.
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Equipo Maxcolchon
En Maxcolchon llevamos más de dos décadas dedicándonos a mejorar la calidad del descanso de miles de personas. Nuestro equipo está formado por especialistas en sueño, ergonomía y producto, que trabajan día a día para ofrecer información veraz, práctica y basada en la experiencia real de quienes conocen el descanso por dentro y por fuera.

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