La Postura mas adecuada para dormir
Para dormir bien es importante adoptar una postura correcta. Ello es imprescindible para evitar dolores de espalda y lograr un descaso feliz y adecuado. Muchas veces, una mala postura puede provocar molestias musculares e incluso provocar la sensación de que no se ha descansado suficientemente.
Posturas para dormir hay muchas, tantas como el sueño y el cuerpo pida. Pero generalizando, las más comunes son cuatro: de espaldas, boca abajo, de costado o boca arriba.
Dormir de espaldas: aumenta la curvatura lumbar, por lo que a personas con dolor de espalda se les recomienda ponerse una almohada bajo las rodillas. Esta postura es beneficiosa para la zona cervical
Dormir boca abajo: puede provocar dificultades respiratorias. Eso hace que algunas personas apoyen la cabeza sobre sus brazos y con ello se acentúa la curvatura lumbar
Dormir de costado: cuando se flexionan los miembros, se alcanza la postura fetal. Es la más favorable para el reposo del cuerpo porque disminuye la presión articular y conserva la curvatura normal de la espalda; su único inconveniente es que implica inclinaciones laterales de la columna. Se recomienda el apoyo sobre el costado derecho para no comprimir el área cardiaca.
La mejor postura para dormir es boca arriba, apoyando la columna sobre el colchón. Pero si les resulta por alguna razón personal incomoda, opten por la segunda opción más adecuada: dormir de costado. Esta es una opción intermedia que permite un buen descanso si se realiza adecuadamente.
La regla dice que para ejercitarte bien, debes dormir bien, y a todas luces la primera es condición necesaria y suficiente para la segunda. Acumular el sueño es acumular un bajo rendimiento que se convierte en ejercicios en vano si no se duerme bien, y por ello es fundamental obtener un buen descanso.
La Universidad de Stanford ha arrojado más argumentos a la cuestión a partir de una investigación que concluye que la calidad del sueño no es tan sólo un factor más que suma a la calidad de los ejercicios, sino que es en realidad un factor clave para ellos.
La investigación se basa en el estudio de tenistas de entre 18 y 21 años, a quienes se les midió la calidad de su actividad física contrastándola con sus hábitos de sueño habituales. En determinado momento se les pidió que aumentaran sus horas de sueño a diez durante seis semanas, con lo que su rendimiento físico se acrecentó notablemente.
Si bien factores como la buena nutrición y el acondicionamiento físico influyen sin lugar a dudas en la calidad de tus actividades físicas, el sueño no se queda detrás de ello, y es condición sin equa non para obtener lo mejor de tus ejercicios.
